martes, 20 de julio de 2010


¿Crear
o no crear?
¿Ser con este mundo,
generoso,
o alimentar en tal
la mediocridad?

Reír,
o tal vez callar.
Sin siquiera hacerse de rogar
plantar en cada cabeza
una violenta idea.
Destronar,
ganarle terreno a la futilidad.
O dejar que el agua corra
mientras en la guarida
se pudre el propio cuerpo
sin cuervo que lo mastique
ni oración que lo haga eterno.

Sonreír, mejor callar,
fantasma urbano
sin provocaciones
porque no tiene voz.

Callar.
Estirado
Destilando de todo.
de ti!
Titánico y bello,
caminando como si volara
entre cabezas degolladas.
El tiempo a mis pies
y el olvido por amigo.
Estrujándome los dedos
mientras veo caer
de sus uñas
tu carne.
Lavándome los dientes con cuidado,
que no queden ni restos
de lo nuestro,
que no se despierten a gritos
los ahorcados,
que no revivan a los tres días
los recuerdos.