domingo, 1 de julio de 2018

sobre qué imposible desierto orbitaste
pululando torbellina sobre qué noche
vestida con qué piedras descendiste
incinerando qué mar
en qué tumulto ígneo forjaste la vida replicada
protegida con qué flores la dejaste crecer
lamiendo que esquinas le diste forma
qué detalle olvidaste para decantarla
en cuál cuerpo podrido descansando en qué ciénaga
disgregándose en qué proteínas para qué insectos
has servida la copa dorada lo sé
pero dónde moran tus artes
si en este paraíso sensorial en qué parte
si en una condición de conciencia influenciadas por qué elemento
si me escuchas por qué no respondes
Mientras la furia decrece
no querrías pues
danzar bajo un otoño imperante
o bañarte en el fuego colmado de sombras
o desnudarte el alma gritando
colores caminos con cuervos
solo por amor al silencio
o la inversión de las cosas
o la soga partida
en fin no querrías rastrear con los pies el camino correcto
ya destrozados por el camino recorrido
y reír mareado desértico
arbusto disecado
no querrías digo
amanecer seguro de los golpes que te aflijes
con los raídos dientes porosos por el hambre
sangrando mezcla de verdades medio mentiras
no querrías hombre detener la muerte
con la electricidad de tus poros
mientras la furia decrece?

No hay tiempo desperdiciado en las bisagras
ni queda polvo desprendido luminoso
todo aglutinado bien cocido compactado
el caballo al jinete al pasto y a su sombra
ahora es el tiempo incontable
y todas las varillas apuntan distinto
las semillas revueltas en mares infinitos
germinan al unísono invitándote a su baile:
abraza extasiado la herida
que testá dando muerte en este instante
que la vida duele y la muerte es vida
besando tu calvario encontrarás miel en tu sangre.