jueves, 29 de octubre de 2009


Tengo suficiente corazón como
como para provocar un terremoto
de sus latidos.
Apuesto a que puede
reunir en su boca la ambrosía
y vaciar todo el ´Pacífico si lo desea
y no lo desea.
Mi gran corazón sólo desea
un pequeño pecho como el tuyo en que habitar
una pequeña sombra como la tuya que adorar
un pequeño respiro tuyo para vivir.
Porque si confiaras en mí
no estaríamos liquidándonos el uno al otro
no me cornearías en San Fermín
no le pondrías veneno a mi desayuno.

Yo estoy aquí frente a ti
de pie y desarmado
(dejé el chaleco antibalas en el armario)
y te pido así como me ves
una tregua un pase para ir al baño
tranquilo
no correr peligro al despertarme
y saber que esta guerra
sí es eterna mi amor.

domingo, 25 de octubre de 2009


Trataste domar a una paloma

pero se te olvidó algo:

cortarle las alas.

Años D`oro.

Suplicarnos promesas imposibles de cumplir;

he ahí nuestras hojas de óxido

que no cayeron en el Otoño de la memoria.

Acariciarnos el lomo sin esperar monedas,

un ramo de rosas con espinas:

tanta realidad era un amor real,

un terrible dolor de muelas que se extraña.