Yo no respiro de nada ni
ni me vendí a los 17 ni tengo ganas ni estadísticas ni
ni me quedan veinticinco centavos
pero fue la manada llena de espejos
y empezaron a caer plumas de palomas por sus orejas y
yo lo miraba a ver haber si reaccionaba pero
otra vez miró soñando miró ralentizado
se quedó en otro área no lo pude encontrar
apreté muelas
revisé bolsillos
barrí la pieza
moví la cama (la moví)
salí a fumarme el cigarro porque quémasda
pero al sacar el encendedor me miré las manos