me doblego al obstáculo
me escondo bajo el perverso
perverso polen perdido de la copa.
Me encuentro aún más viscoso
más pálido que verde
inoloro y destructible.
Creímos crecer y servir
en alguna dirección
para algo.
Hoy me siento lombriz
y una boca puntiaguda se abrirá
lo sé
desde lo alto.
Yo espero y la abraso.
No tendré miedos ni rencores
quizás no tendré nada.
porque hoy no tengo nada.