lunes, 24 de septiembre de 2018

Me amaste triste como ola desvanecida
me cantaste en la tardanza como gaviota desplumada
te alegraste fría con mis temblores de roquerío

Te amé sereno como en mediodía la marea
te hablé con sal bajo la lengua
me estremecí en tus vaivenes de espesa espuma

Me transformé en alga golpegada a la roca
que eres cuando te crispas y dejas
de ser líquida muerte desparramándose.
destrozo aullado
hace tiempo que te sigo
golpeando filamentos
botellas quebradas
mármol derruido
te voy buscando
bajo nubes
en los bolsillos
saco tierra
flores trozadas
no tencuentro
madera mojada
en ninguna playa
en ningún puerto
furia pasajera
que apago quemando
tus restos y los restos
encontrados en el bolsillo
Gracias muerte por librarme
del peso de las amistades y
los artilugios
de la permanencia de las emociones
del graznido de quien amo
del solsticio que desborda
Gracias por acabar con el granito
las bocas los impulsos
el pulso de las olas
en que se bañan mis maestros
y las nubes y los ríos
y en la noche las luciérnagas
Gracias por estar siempre 
y por escuchar mi llamado.