lunes, 24 de septiembre de 2018

Me amaste triste como ola desvanecida
me cantaste en la tardanza como gaviota desplumada
te alegraste fría con mis temblores de roquerío

Te amé sereno como en mediodía la marea
te hablé con sal bajo la lengua
me estremecí en tus vaivenes de espesa espuma

Me transformé en alga golpegada a la roca
que eres cuando te crispas y dejas
de ser líquida muerte desparramándose.