
Hoy me maté a mí
pero no a mí/al otro
al que caminaba en mi pellejo
y escupía mis palabras
el que lloraba con mis heridas
y convertía mi ausencia en su presencia
A sangre fría/me asesiné
ni una lágrima de cocodrilo
resbaló por mis mejillas de caracol
ni un beso podrido de mi boca
ladró en su mejilla nuestro adiós
sólo un ritual cancerígeno
que normalmente lleva a uno
a matarse a uno/el otro
el sí no mismo
el imbécil colado
el infiltrado parásito de nacimiento
el más sincero de los dos
que tiende a morir
aplastado por él
o yo
o el otro.