miércoles, 18 de junio de 2014

dialogando con los maestros
me reconoce la tarde promisoria
degenerativamente de un segundo a otro
- a solas
evolucionó mi habla en improperios auténticos
manchas mestizas del calor y la bronca
en una barca imposible
cazando sirenas en un mar invisible
y salpicándolo todo
los bigotes el suelo las esquinas
añadida la presencia arrepentida.
son luces que se apagan.
ensombreciendo la pared blanca.