domingo, 18 de junio de 2017

Sulfurioso el viento me sacudía
seguro hasta el hartazgo de su fuerza
en bloques serpentinos me tajeaba

un visitante alado de precioso plumaje
posó sus patas en mi cortesa obtusa
acariciándome a su paso con las uñas

Sulfuroso el pájaro voló perdiéndose
sabiendo que la savia que dejó su huida
inundaría mi cuerpo y mi memoria

ya bajo una luna compuesta de sulfato
llamo al viento que corre lejano
mas no reconoce mi voz y me ignora.