hoy soy la niña más bonita
el mejor camino el más pedregoso
cactus que reparte sabiduría en cada pinchazo
pero nadie se acuerda mucho de mí
será porque morí un veintisiete de julio
de no sé qué año ni dónde
y mi sombra quedó hilvanada
al camino al cactus y a la roca
a la luna que orbita a los perros
que encontraron mis huesos momificados
como quien encuentra un billete en su jardín
como quien se reconoce en un charco sobre el cemento
como quien se encuentra cara a cara con el futuro
siendo que las ciudades escapan aún de mi risa
y las aves aún se preguntan
cuánto quedará de viento entre las esquinas de sus nidos impenetrables
como si cantaran las canciones que forman tornados
aterrados en cada pluma con sus propias voces
aterrados los visitantes de mi linda lápida
infinita como la distancia entre mis brazos.
viernes, 18 de agosto de 2017
cómo pinchan esos aguiluchos
como si se hicieran cosquillas
con su narizboca narizboca
vislumbrados a lo lejos por el almendro
suave piel
en un cerro que parece furínculo verde
putamadre que le creció a la ciudad.
acá arriba las piedras cantan
a ratos cuchichean
cómo pueden ser tan escandalosas
en sus galopes las bestias multicolores
allá abajo ojalá para siempre.
la aguilucha en picada se aleja
como si bailara como no importa
son tan pocos los atentos
desta danza caliente por los aires
este gritar a las montañas
al musgo y a las blancas
flores que botó el almendro
el mojón y las blancas
lozas que botó el hombre
las antenas y la blanca
casa aledaña.
por antenas se transmiten otros signos
recibidos y proyectados al infinito
un alarido más fuerte que el de la aguilucha
quizás quién se acuerde conversando de esta cima
en este momento ahora
que ya se fueron lejos a copular
toda ave todo tordo toda golondrina
la sobrina del arriero
y nos quedamos mirándonos de frente
mudos
solo el almendro y yo
solo el almendro y yo y las hormigas
mientras cae liviana
una noche coqueta.
vuelvan las formas a la oscuridad/vuelvan sus fobias a las casas/arrastrando consgio todo cuerpo/resbaladiza toda carne falle/hoy la gloria de moversen autonomía/ciérrense de golpe las persianas/produciendo anhelados temblores/para manos desvanecidas en el fuego/sírvanse como banquetes los cuervos/toda la humanidad caiga a granel/en los divinos estómagos ancestrales/destejiendo todo vestigio concreto/borrando toda voz y tatuaje/bailando la esfera prístina/la augurada danza de la implosión final.
En este instante de separar nuestras pieles
como la última inhalación antes de saltar al vacío del mundo
ya sé que te extraño
como fogoza narcolepsia propinada
sin reparos sin objetivo
inundando la telaraña pectoral trepidante
destefímero infierno en este instante
el picor del fuego en el miembro desmembrado
este lascerarnos sin remedio sin reparos
la daga sucia que separa nuestros cuerpos
en este instante sucio que deja entrar
aire donde no había
dudas donde caben
tiempo jamás invitado
jamás!
Frugal vislumbré la tarde
pequeña como la porción de recuerdos infantiles que me quedan
suspendidos entre el hondo invierno que destruyó la casa
y esta moderada tarde
mordida en sus extremos por la luna de la madrugada y la de la noche.
Quedó fragmentado el sol entre los edificios
que alguna vez parecieron retorcidos pimientos
agrietados a su paso por la tarde o el invierno
el sol enfurecido con nosotros nos dio la espalda
el sol se correteó a lo que vio la primera nube.
Y la nube trajo consigo
incorregibles bandadas de niños alterados
jugando a colgarse en las vigas
de una antigüa y frágil casa.
Fue en invierno la derrota
de los pilares cansadísimos
cansadísimos por lo mismo nos dejaron los padres
invernales primeros recuerdos
a esta incorregible bandada de niños alterados
una frugal tarde acontecida hace mucho tiempo.
pequeña como la porción de recuerdos infantiles que me quedan
suspendidos entre el hondo invierno que destruyó la casa
y esta moderada tarde
mordida en sus extremos por la luna de la madrugada y la de la noche.
Quedó fragmentado el sol entre los edificios
que alguna vez parecieron retorcidos pimientos
agrietados a su paso por la tarde o el invierno
el sol enfurecido con nosotros nos dio la espalda
el sol se correteó a lo que vio la primera nube.
Y la nube trajo consigo
incorregibles bandadas de niños alterados
jugando a colgarse en las vigas
de una antigüa y frágil casa.
Fue en invierno la derrota
de los pilares cansadísimos
cansadísimos por lo mismo nos dejaron los padres
invernales primeros recuerdos
a esta incorregible bandada de niños alterados
una frugal tarde acontecida hace mucho tiempo.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)