así va
silbateando sonrisas casi rozando el cielo
sucio desde siempre y sin embargo
sabiendo que la suerte se da clara
como cebolla
si en silencios se deshilaxa
sabríamos tanto es cierto
si tan solo supiéramos sonreír
como lo hacel suertudo
silbateando sueños
calcinando horizontes
saliendo disparado a otro suelos
sin pasaportes
ni pasajeros.