domingo, 26 de octubre de 2008

Cuando Todos se Vayan.


Cuando todos se vayan a otros planetas
yo quedaré en la ciudad abandonada
bebiendo un último vaso de cerveza,
y luego volveré al pueblo donde siempre regreso
como el borracho a la taberna
y el niño a cabalgar
en el balancín roto.
Y en el pueblo no tendré nada que hacer,
sino echarme luciérnagas a los bolsillos
o caminar a orillas de rieles oxidados
o sentarme en el roído mostrador de un almacén
para hablar con antiguos compañeros de escuela.
Como una araña que recorre
los mismos hilos de su red
caminaré sin prisa por las calles
invadidas de malezas
mirando los palomares
que se vienen abajo,
hasta llegar a mi casa
donde me encerraré a escuchar
discos de un cantante de 1930
sin cuidarme jamás de mirar
los caminos infinitos
trazados por los cohetes en el espacio.
Jorge Teillier.
No era más que una noche rabiosa, con odio cayéndole por la boca entreabierta, que dejaba entrar cometas, lágrimas de manicomio, gritos de reos, sueños de indigentes, botellas de vino de exiliados, sed de ahogados.
Tantos, tantos rostros caídos, mirando, buscando con los ojos refugio en piedras deformes, basura arrojada y alguna que otra flor pisoteada que pasó desapercibida por la multitud, por la masa descerebrada de mutantes disfrazados de ejecutivos, abogados, curas, secretarias puertas, presidentes de algún club social demasiado importante como para no disfrutar de cuadros de Matta, películas de cinearte, de la cultura superficial.
¿Qué es ese sonido? sólo ratas perforándome el cráneo. ¿Qué es ese fenómeno de circo? Nada, sólo un espejo...
Ahora comprendo a la noche. Yo también saco mi M16 y hago guardia a su lado, rabioso, con odio cayéndome como cascada por la boca entreabierta, con un historial de gargajos en la cara y sonidos guturales en la mente...y a todo volumen.

viernes, 24 de octubre de 2008

Nahuelbuta

Tu ausencia y tu recuerdo caen sobre mí como una lluvia de tigres que lloran y destrozan mi piel y lo que me habita...

Nocturno en que NADA se Oye.


En medio de un silencio desierto como la calle antes del crimen
sin respirar siquiera para que nada turbe mi muerte
en esta soledad sin paredes
al tiempo que huyeron los ángulos
en la tumba del lecho dejo mi estatua sin sangre
para salir en un momento tan lento
en un interminable descenso
sin brazos que tender
sin dedos para alcanzar la escala que cae de un piano invisible
sin más que una mirada y una voz
que no recuerdan haber salido de ojos y labios
¿qué son labios? ¿qué son miradas que son labios?
y mi voz ya no es mía
dentro del agua que no moja
dentro del aire de vidrio
dentro del fuego lívido que corta como el grito
Y en el juego angustioso de un espejo frente a otro
cae mi voz
y mi voz que madura
y mi voz quemadura
y mi bosque madura
y mi voz quema dura
como el hielo de vidrio
como el grito de hielo
aquí en el caracol de la oreja
el latido de un mar en el que no sé nada
en el que no se nada
porque he dejado pies y brazos en la orilla
siento caer fuera de mí la red de mis nervios
mas huye todo como un pez que se da cuenta
hasta siento en el pulso de mis sienes
muda telegrafía a la que nadie responde
porque el sueño y la muerte nada tienen ya que decirse.



Xavier Villaurrutia.

miércoles, 8 de octubre de 2008

Una canción me puso triste...

Estoy enojado y embriagado,
estoy triste y los focos de los autos me tienen rodeado,
me hacen sentir casi humano,
me descubren la cara, vivo en vano.
Estoy llorando y caminando,
el viento me vuelve a cortar la cara,
ya no queda nada,
los árboles son una táctica para hacerme llorar.
Estoy que vuelo, que me arrastro,
me sumergo en un ruido de bocinazos,
mi presente es mi futuro, mi final,
los gatos me vigilan, pero no me miran.
Estoy recorriendo el mar por abajo,
me ahogo con tanto oxígeno,
grito, pero me callo dos segundos antes de empezar,
morir, para mí, se ha vuelto normal.
Estoy que no estoy, que me pierdo,
que me desmayo sobre el basurero más cercano,
mis alas no supieron llegar al cielo,
hay gente que me apunta sin notarlo,
ninguno tiene manos, cabeza,
todos habitan como ratas de cavernas
en las cavernas de la sangre que arde en mis venas;
la lluvia nunca dolió tanto
y sucede que hasta las flores me aterran.
Estoy agonizando sin remedio,
nunca muero, nunca,
las gotas de azufre que me carcomen
se ríen de mi tristeza de noche...esta noche.

Guiso de ojos de ciego,
la espátula de la abuela hará algo,
un terrateniente (¿qué es eso?!) juega dominó,
tres flores son deshojadas por una niña que ríe y llora,
se despierta la tele a las cuatro y media,
se apaga el cerebro a las cuatro y media,
caigo fulminado por la cascada horizontal de esta ciudad,
la vertiente me lleva lejos, a distintos mundos,
veo iglesias de cualquier tipo,
veo casas, relojes, autos de cualquier tipo,
veo tipos de cualquier tipo.
Pido, lloro, grito, me destrozo la mano contra la pared:
Por favor alguien haga un guiso con los ojos de este ciego!
Luego llévenle mis más profundas condolencias a la espátula de la abuela,
dejo en herencia un chicle bajo la mesa,
un recuerdo de algo bien estúpido que hice,
un verso del cerebro del rey lagarto:
"cancelen mi suscripción a la resurrección".
Hoy me disgrego, mi sombra sabrá qué hacer con mis huellas, CUAC!

EL MEJOR

Un mesías duerme con una escopeta para ahuyentar a sus devotos...

El Fin

Me sigue, me persigue,
me presiente, me siente,
me busca, me encuentra,
me besa, me muerde,
me asesina me incinera,
me hace, me deshace,
me recuerda sin rostro,
me improvisa, me nace:
somos el uno para el otro...
Entonces, bocas mudas
Entonces, besos con sabor a fuego en las mejillas
Entonces, el eco del eco de un te quiero
Entonces, la noche se filtra por mis heridas
Entonces, camino cansado de vernos caminando de la mano
Entonces, mi cuerpo no atraviesa la neblina
Entonces, la foto los recuerdos dónde los guardo?
Entonces, ahora a mí quién me acaricia?
Entonces, este amor lacrimógeno me cegó!
Entonces, dónde está mi olvido cuando se necesita?
Entonces, ni los árboles se escapan de mi tristeza
Entonces, hasta la Luna se encuentra perdida