miércoles, 8 de octubre de 2008


Guiso de ojos de ciego,
la espátula de la abuela hará algo,
un terrateniente (¿qué es eso?!) juega dominó,
tres flores son deshojadas por una niña que ríe y llora,
se despierta la tele a las cuatro y media,
se apaga el cerebro a las cuatro y media,
caigo fulminado por la cascada horizontal de esta ciudad,
la vertiente me lleva lejos, a distintos mundos,
veo iglesias de cualquier tipo,
veo casas, relojes, autos de cualquier tipo,
veo tipos de cualquier tipo.
Pido, lloro, grito, me destrozo la mano contra la pared:
Por favor alguien haga un guiso con los ojos de este ciego!
Luego llévenle mis más profundas condolencias a la espátula de la abuela,
dejo en herencia un chicle bajo la mesa,
un recuerdo de algo bien estúpido que hice,
un verso del cerebro del rey lagarto:
"cancelen mi suscripción a la resurrección".
Hoy me disgrego, mi sombra sabrá qué hacer con mis huellas, CUAC!