miércoles, 8 de octubre de 2008

Una canción me puso triste...

Estoy enojado y embriagado,
estoy triste y los focos de los autos me tienen rodeado,
me hacen sentir casi humano,
me descubren la cara, vivo en vano.
Estoy llorando y caminando,
el viento me vuelve a cortar la cara,
ya no queda nada,
los árboles son una táctica para hacerme llorar.
Estoy que vuelo, que me arrastro,
me sumergo en un ruido de bocinazos,
mi presente es mi futuro, mi final,
los gatos me vigilan, pero no me miran.
Estoy recorriendo el mar por abajo,
me ahogo con tanto oxígeno,
grito, pero me callo dos segundos antes de empezar,
morir, para mí, se ha vuelto normal.
Estoy que no estoy, que me pierdo,
que me desmayo sobre el basurero más cercano,
mis alas no supieron llegar al cielo,
hay gente que me apunta sin notarlo,
ninguno tiene manos, cabeza,
todos habitan como ratas de cavernas
en las cavernas de la sangre que arde en mis venas;
la lluvia nunca dolió tanto
y sucede que hasta las flores me aterran.
Estoy agonizando sin remedio,
nunca muero, nunca,
las gotas de azufre que me carcomen
se ríen de mi tristeza de noche...esta noche.