viernes, 25 de septiembre de 2009

Él y su cazadora marrón.
Ella y su piel apetecible.
Él y su actitud de campeón.
Ella y su timidez adorable.
Él y su exitoso business.
Ella y su nocturno trabajo en la calle.






Salió defectuoso tu corazón.
Salió cruel.
En las noches de frío podría desertar.
A la 1ª deventura se rinde.
Así no debe ser un corazón.
Un corazón así salió defectuoso.
Lo sabemos los dos muy bien.
Tu corazón solo bombea sangre.

Los ángeles mutilados
visitan en la noche las alcantarillas
y las recorren con cara mundana
con alas rotas
desparramadas por el suelo.
Sus ojos de acero vacilan vidriosos
cuando miran al cielo.
Su existencia ambivalante
o es hombre o no es ángel
o la nostalgia o el rencor
o la revolución o la indiferencia.
Compran el diario temprano
buscan en avisos laborales
cuando tienen un teléfono a mano
no saben a quién llamar
en su lenguaje no figuran números
y fuman bajo los árboles
y los puentes.
desamparados.

sábado, 12 de septiembre de 2009

caerás fulminada por mis alas invisibles cuando levantes tu cabeza y abras los ojos y te veas entre mis brazos en lo oscura, en la cama entre las sábanas y el olor de lo que debe oler. sabrás que no mentía cuando te conté una historia falsa sobre la facilidad del cariño, cómo podemos despistar al abismo, resistir a lo demás o resucitar de nuestras propias cenizas. aún te oigo. aún espero que me oigas, que escuches la confesión y el aviso. caerás enredada a mí sin saber qué hacer; sólo quedará espacio y tiempo para amar y ser amada, y ni te darás cuenta que esto se venía formulando desde que te vi, desde que me viste. desde que nos encontramos por primera vez en esa plaza llovida de la nada. no lo sabrás y yo tampoco...


(Dante enamorado en alguna película, en su habitación escuchando un piano, fumando un cigarro con la luz apagada sin saber a quién dirigir sus palabras).

miércoles, 9 de septiembre de 2009

Me acuerdo que reías
o intentabas no llorar
pero la gente no te entiende
y el Sol es tan frío
que no puedes sino borrarte
las historias que quieres recordar,
atarte las manos, olvidarte
en el horno hirviendo,
tu piel pegajosa
se comienza a despegar,
caminas sobre tus dedos,
te miras al espejo
y veo que tu rostro es mi rostro,
tus manos mis manos
y se toman mi cabeza,
la estiran, la frizan, la rompen
y escriben manchadas
palabras, símbolos, acertijos.