miércoles, 9 de septiembre de 2009

Me acuerdo que reías
o intentabas no llorar
pero la gente no te entiende
y el Sol es tan frío
que no puedes sino borrarte
las historias que quieres recordar,
atarte las manos, olvidarte
en el horno hirviendo,
tu piel pegajosa
se comienza a despegar,
caminas sobre tus dedos,
te miras al espejo
y veo que tu rostro es mi rostro,
tus manos mis manos
y se toman mi cabeza,
la estiran, la frizan, la rompen
y escriben manchadas
palabras, símbolos, acertijos.