
Los ángeles mutilados
visitan en la noche las alcantarillas
y las recorren con cara mundana
con alas rotas
desparramadas por el suelo.
Sus ojos de acero vacilan vidriosos
cuando miran al cielo.
Su existencia ambivalante
o es hombre o no es ángel
o la nostalgia o el rencor
o la revolución o la indiferencia.
Compran el diario temprano
buscan en avisos laborales
cuando tienen un teléfono a mano
no saben a quién llamar
en su lenguaje no figuran números
y fuman bajo los árboles
y los puentes.
desamparados.