Los colegiales derretidos
por el porro caluroso de la tarde
comparten en la plaza sus salivas
y sus historias
unas quemadas
yeste momento.
No sé qué saben o suponen
impostores proclamados profesores
pero se juegan muy en serio su papel
limitados a la sala
parecen yonkis encerrados x la pasta
de los muros y los lápices
ladrando materias inertes
calificando a partir de propias derrotas
a derretidos colegiales.