miércoles, 14 de marzo de 2018

La mano que remueve la tierra
escarbando hondo para guardar un tesoro
de niño crecido de golpe bajo el barro
han madurado sus uñas con el trabajo que las rompe
y ha perdido el miedo a los gusanos que se retuercen
repleto de compasión se lastima
enterrando su juguete luminoso
lo riega
esperando que brote un nuevo compañero.