domingo, 31 de agosto de 2008

ADVERTENCIA.


Yo no permito que nadie me diga
Que no comprende los antipoemas
Todos deben reír a carcajadas.

Para eso me rompo la cabeza
Para llegar al alma del lector.

Déjense de preguntas.
En el lecho de muerte
Cada uno se rasca con sus uñas.

Además una cosa:
Yo no tengo ningún inconveniente
En meterme en camisa de once varas.



Nicanor Parra.


Volcar la sangre, los enigmas,
encasillar sin casillas a la nada,
volarle los sesos a la vida,
dejar que borre el viento las promesas vanas,
agobiar a verdades la mentira,
mentirle a las mujeres en la cama,
jugar con la muerte a la ruletita,
muerte súbita producto de una almohada,
gritar más fuerte que las bocinas,
deberle a un cafiche hasta el alma,
apostarle al miedoa ver quién es el gallina,
tomarse al mundo en una botella de karma,
desterrar las malas caras de la cara,
volver a desertar a contratiempo,
morir alcoholizado de sexo y alcohol,
caer de pronto y de dientes al suelo,
tomarse hasta el concho de suero,
delirar con un mundo mejor,
hundirse en los más profundo del cielo
y sobrevivir al daño cerebral de corazón...

Una Mujer desnuda Y en lo Oscuro.


Una mujer desnuda y en lo oscuro

tiene una claridad que nos alumbra

de modo que si ocurre un desconsuelo

un apagón o una noche sin luna

es conveniente y hasta imprescindible

tener a mano una mujer desnuda.


una mujer desnuda y en lo oscuro

genera un resplandor que da confianza

entonces dominguea el almanaque

vibran en su rincón las telarañas

y los ojos felices y felinos

miran y de mirar nunca se cansan


una mujer desnuda y en lo oscura

es una vocación para las manos

para los labios es casi un destino

y para el corazón un despilfarro

una mujer desnuda es un enigma

y siempre es una fiesta descifrarlo


una mujer desnuda y en lo oscuro

genera una luz propia y nos enciende

el cielo raso se convierte en cielo

y es una gloria no ser inocente

una mujer querida o vislumbrada

desbarata por una vez la muerte.
Mario Benedetti.

El té TeníA Alg0.

Cruzo la línea entre la nada y la taza rota. Un cazador se agencia a un ángel que pasaba por ahí. Cruzo la delgada línea entre el todo y el silencio. Con un grito se caen las estrellas a un cuaderno blanco, cuadriculado, con un enredo de rosas divino. Cruzo la frontera entre la calle y el jardín. Sé incendiar las palabras a punta de lágrimas, sé jugarme la vida en un vaso aún por llenar, qué sé yo. Que cruzo, no sé qué cruzo, pero cruzo, y el cielo es una fotografía en movimiento y mal sacada, la tarde cae como dos estrellas fugaces, la efímera felicidad está contada como uñas sobre uñas sobre uñas. La noche huye de sus sombras. El Sol llora fuego y calor. El reloj me hace vibrar el té.

(Me dolía la cabeza esa tarde)

Hay mutantes en el río,
hay bombas en la frontera,
hay atajos en la carrera,
hay dolor en tu cariño,
hay pus en el cuchillo
y me duele la cabeza!

Hay una estaca en el corazón,
hay crueldad en la manera,
hay un ovni en la pradera,
hay razones para soñar con vos,
hay demencia en la razón
y me arde la cabeza!

Hay gusanos en el muerto,
hay menta en las venas,
hay una pastilla en la cerveza,
hay un sonámbulo que sueña en mi sueño,
hay un virus exparsiéndose en mi cuerpo,
¡Se revienta mi cabeza!
Se superponen con misterio y terror,
se acercan, se tapan dudosos,
se desconocen para volver a conocerse
y de pronto el cielo oscurece
porque los dos cierran los ojos
y se besan con remordimiento,
con engaño fatal de saliva,
con razones para correr y para quedarse,
quedarse bajo el ciprés
que los guarece de la lluvia que no cae,
con rencor, con furia, con desdén,
con orgulloso orgullo de ser
una, una sola persona
aunque sólo sea por un segundo
que termina para volver a comenzar
con cada beso que se besan
y con cada no beso que no se besan
y con besos que se mienten que se dan.

domingo, 24 de agosto de 2008

Llorar a Lágrima viva...

Llorar a lágrima viva.
Llorar a chorros.
Llorar la digestión.
Llorar el sueño.
Llorar ante las puertas y los puertos.
Llorar de amabilidad y de amarillo.
Abrir las canillas,
las compuertas del llanto.
Empaparnos el alma, la camiseta.
Inundar las veredas y los paseos,
y salvarnos, a nado, de nuestro llanto.
Asistir a los cursos de antropología, llorando.
Festejar los cumpleaños familiares, llorando.
Atravesar el África, llorando.
Llorar como un cacuy, como un cocodrilo...
si es verdad que los cacuíes y lo cocodrilos
no dejan nunca de llorar.
Llorarlo todo, pero llorarlo bien.
Llorarlo con la nariz, con las rodillas.
Llorarlo por el ombligo, por la boca.
Llorar de amor, de hastío, de alegría.
Llorar de frac, de flato, de flacura.
Llorar improvisando, de memoria.
¡Llorar todo el insomnio y todo el día!


Oliverio Girondo.

La Noche me Devora.


Luces tras el vidrio triste y cubierto de vapor de agua. La noche es ruidosa, como siempre, y los faroles buenos espantan oscuridad y atraen niebla áspera, aglomeraciones de gente, gatos que ladran. Llueve soledad y sueño sobre las casas. Es de noche y un frío abraza los paseos, los parques y los suburbios. La noche vuela frágil por entre las bancas, las hojas, la gente, las palabras muertas de frío, las ratas en sus penthouse, el sonido en el viento, los cuerpos enfrascados en ropa negra, los pies en los zapatos, los perros en las plazas, el agua en las piletas, la noche en la noche...

miércoles, 20 de agosto de 2008

Apunte Callejero


En la terraza de un café hay una familia gris. Pasan unos senos bizcos buscando una sonrisa sobre las mesas. El ruido de los automóviles destiñe las hojas de los árboles. En un quinto piso, alguien se crucifica al abrir de par en par una ventana.
Pienso en dónde guardaré los quioscos, los faroles, los transeúntes que se me entran por las pupilas. Me siento tan lleno que tengo miedo de estallar...Necesitaría dejar algún lastre sobre la vereda.
Al llegar a una esquina, mi sombra se separa de mí, y de pronto se arroja entre las ruedas de un tranvía.


Oliverio Girondo.

Aún me quedan
unas cuantas mentiras que decirte
como que cuando desapareces por la puerta
por la ventana entra una mujer desnuda

como que cuando no estoy contigo
no estoy ni me siento solo
o que la luna no te desnuda el rostro
o que la lluvia no te hace ver abrazable y besable
o que la calle donde habito
vive una rubia así de alta
con ojos más bellos que los tuyos
con piernas más perfectas que las tuyas

Como decía y reitero:
aún me quedan
unas cuantas mentiras que decirte
para luego declararme en fe de erratas
testificándote la realidad
acusándome de falsificador
castigándome un poco más
frente a este juzgado de ojos claros
frente a este juramento de pelo negro
frente a la mentira más despiadada
de verdad.

viernes, 1 de agosto de 2008

Tu Boca Es El Opio De Mi Boca...

Socorro pido.



Si nos hundimos antes de nadar
no soñarán los peces con anzuelos,
si nos rendimos para no llorar
declarará el amor huelga de celos.

La primavera miente y el verano
cruza, como un tachón, por los cuadernos;
la noche se hará tarde, tan temprano,
que enfermarán de otoño los inviernos.

Cuando se desprometen las promesas,
la infame soledad es un partido
mejor que la peor de las sorpresas.

Si me pides perdón socorro pido,
si te sobra un orgasmo me lo ingresas
en el banco de semen del olvido.


Joaquín Sabina