Aún me quedan
unas cuantas mentiras que decirte
como que cuando desapareces por la puerta
por la ventana entra una mujer desnuda
como que cuando no estoy contigo
no estoy ni me siento solo
o que la luna no te desnuda el rostro
o que la lluvia no te hace ver abrazable y besable
o que la calle donde habito
vive una rubia así de alta
con ojos más bellos que los tuyos
con piernas más perfectas que las tuyas
Como decía y reitero:
aún me quedan
unas cuantas mentiras que decirte
para luego declararme en fe de erratas
testificándote la realidad
acusándome de falsificador
castigándome un poco más
frente a este juzgado de ojos claros
frente a este juramento de pelo negro
frente a la mentira más despiadada
de verdad.