domingo, 24 de agosto de 2008

La Noche me Devora.


Luces tras el vidrio triste y cubierto de vapor de agua. La noche es ruidosa, como siempre, y los faroles buenos espantan oscuridad y atraen niebla áspera, aglomeraciones de gente, gatos que ladran. Llueve soledad y sueño sobre las casas. Es de noche y un frío abraza los paseos, los parques y los suburbios. La noche vuela frágil por entre las bancas, las hojas, la gente, las palabras muertas de frío, las ratas en sus penthouse, el sonido en el viento, los cuerpos enfrascados en ropa negra, los pies en los zapatos, los perros en las plazas, el agua en las piletas, la noche en la noche...