Algo así como cansado, cansado de ver pasar a la misma gente por el mismo lugar cada día rutinariamente, como un deja vù, como una canción en repeat que sólo se anuncia a sí misma al final, como una taza cansada de ser llenada cada noche con agua a la hora del té, llenado cada día por los ojos y los oídos de imágenes y palabras que se repiten, se repiten, se repiten, con la esperanza de que la lluvia predecible, por fin, deje de caer sobre mí, para variar y salir corriendo por el mundo atrofiado a no cambiar y asustar a gritos a los locos de afuera de aquí.